91 475 98 75
ART_VIRTUEMART_NOW_IN_YOUR_CART0
Total:0,00 €
Carrito de la compra vacío

 

  • Inicio
    Inicio Aquí es donde puedes encontrar todas las publicaciones del blog.
  • Categorías
    Categorías Muestra una lista de categorías de este blog.
  • Etiquetas
    Etiquetas Muestra una lista de etiquetas que se han utilizado en el blog.
  • Bloggers
    Bloggers Busca a tu blogger preferido.
  • Blogs de Equipo
    Blogs de Equipo Busca tu equipo de blog preferido aquí.
  • Acceder
    Login Tu cuenta

Publicado por en en Las cosas claras

Queridos pacientes y en general, usuarios de nuestra farmacia

Creemos necesario, escribir unas líneas, sin querer entrar en absoluto en polémica, pero creemos que todos tenemos el mismo derecho de expresión, para aclarar nuestra postura, en referencia a la corriente desencadenada en contra de la utilización de la Homeopatía como una herramienta terapéutica más.

Como sabéis los que nos conocéis, cuando solicitáis nuestra ayuda profesional, procuramos ofreceros lo que creemos más conveniente en vuestro caso, eso incluye desde un simple consejo higiénico-dietético hasta un fármaco tradicional que podamos dispensar sin receta, un preparado a base de plantas medicinales y por qué no, un medicamento homeopático , si bien, el indicar correctamente este último, requiere una formación específica que hemos hecho el esfuerzo de adquirir ya que no está incluida en la formación académica del farmacéutico ni del médico ni de ningún otro profesional universitario. Es una formación de posgrado que ofrecen muchas universidades, aunque una de ellas haya decidido dejar de ofertar, es una decisión respetable como lo es la de seguir impartiendo esta disciplina.

El hecho de que el medicamento homeopático no funcione por dosis química como tal o que se desconozca su mecanismo de acción no quiere decir que no sirva; muchos fármacos se han utilizado de manera empírica y aun hoy en día hay mecanismos de acción no bien establecidos en medicamentos convencionales. Como cualquier técnica terapéutica, no es infalible, tiene sus indicaciones y limitaciones y además, tal vez haya influido negativamente en algunos miembros de la Comunidad Científica, a la hora de reconocer su utilidad, el hecho de haber sido empleada por quienes no están reconocidos como profesionales de la salud.

Continuar leyendo
Visitas: 440 1 Comentario
Calificar el artículo:
0

 La vida actual implica un ritmo que nos obliga a priorizar tareas y, con frecuencia de esta situación resultan penalizados los tiempos dedicados a la adquisición de alimentos, a su preparación y a su consumo. Seguro que más de una vez, al abrir la nevera habéis pensado ¿Qué pongo hoy?, no hay nada, excepto algo de embutido, huevos, yogures y algún postre o merienda dulce de esos tan baratos y menos perecederos que la fruta que hay en los lineales del súper. Seguro también que si pensáis en lo que habéis comido la semana pasada, sobre todo, si lleváis comida al trabajo o coméis solos no habéis utilizado más de seis o siete alimentos diferentes en todo el tiempo, y ¿qué decir del tiempo dedicado a comer?, la mayoría “no tiene tiempo”, come cualquier cosa y rápido, con frecuencia mientras hace o piensa otras cosas.

Naturalmente, no es el caso de todo el mundo, hay quien planifica la compra, los menús, y se sienta a comer con plato y mantel o tiene quien haga todas esas cosas por él (menos comer, claro).

Por cierto, no es objeto de este post, por eso, no voy a decir nada, ¿o sí?, del tiempo dedicado al ejercicio, de eso, la mayoría, ni hablar, a no ser que juegue pádel o vaya a clases de zumba, no sé por qué extraña razón esas dos modalidades de actividad física producen casi adicción en quienes las practican, así que los que no hacéis nada podríais probar a hacer un hueco en vuestra agenda para probar, seguro que lo encontráis , ah, el dinero no es excusa, el precio de la pista se reparte entre cuatro y las clases de zumba son colectivas, mucho más barato que los cubatas, las cañas o el tabaco.

Ya me he ido por las ramas, volviendo al tema, aquí tenéis unos consejos que pueden ser de utilidad para todos, no olvidéis que, con poca participación de la genética heredada (25-30%), somos lo que comemos y lo que nos movemos y también cuando, con quien y como lo comemos ya que los genes pueden ser silenciados o expresarse según todo lo anterior.

Continuar leyendo
Visitas: 838 0 Comentarios
Calificar el artículo:
0

Publicado por en en Las cosas claras

Este post es para contestar a algunos de vosotros que habéis venido a la farmacia preguntando sobre tópicos en nutrición, revolucionados por cosas que habéis oído en un programa de tv. Tengo que decir que no he visto el programa, así que os contesto atendiendo solo a las preguntas que me habéis hecho al respecto

Parece ser que dijeron:

1º-“LA MIGA DEL PAN ENGORDA MENOS QUE LA CORTEZA”

Respuesta: Nadie ha dicho que la miga tenga más calorías por cada 100g que la corteza, es de cajón, la miga tiene agua (que no tiene calorías) y la corteza es pan seco

100g de miga tienen menos calorías que 100g de corteza, desde luego

Pan blanco normal 265kcal/100g,

Pan seco 307kcal/100g

Pero si uno quiere tener la sensación de comer un bocadillo decente y no un montadito canijo, es una buena opción quitar la miga porque convertiremos 100g de pan en 65 gramos, la sensación va a ser la misma porque el bocadillo es igual de largo y habremos quitado 35g de pan, quitamos la miga porque no podemos quitar la corteza a una barra, yo, por lo menos, no sé cómo hacerlo, quedaría un bocadillo raro, raro.

 

2º “LAS ZANAHORIAS NO PONEN MORENO”

Claro que no, ¿Quién ha dicho lo contrario?

Respuesta: las zanahorias y otros vegetales de colores rojos, anaranjados, verdes, contienen carotenos, algunos de ellos, como los beta carotenos de las zanahorias, con actividad provitamínica A, esto quiere decir, que dentro del organismo se metabolizan a vitamina A con eficacia muy variable según la situación fisiológica de la persona (digestión, absorción, estatus de vitamina A, etc), además, la biodisponibilidad de los carotenos varía mucho en el propio vegetal según diferentes condicionantes, resumiendo, no a todo el mundo le va a hacer el mismo efecto la ingesta de beta carotenos a través de las zanahorias. Es cierto que el color que produce en la piel la ingesta alta de zanahorias no se debe a mayor producción de melanina, es el color del pigmento ingerido en sí. Lo que no han hecho en el experimento con las gemelas (por cierto, en epidemiología n=1 , es decir, un solo caso, no tiene ninguna significación) es ver si la gemela que tomó tantas zanahorias podía recibir mayor exposición a radiación UVA sin aparecer eritema en la piel a causa del sol u otros efectos nocivos , y por tanto, podría exponerse más al sol que la otra y así ponerse más morena por mayor producción de melanina, gracias al efecto beneficioso sobre la piel (señalización celular y antioxidante) que tiene la vitamina A.

La contribución de la ingesta de zanahorias a adquirir el color moreno sería el permitir un mayor tiempo de exposición solar sin daño.

Dicho sea de paso, la ingesta tendría que ser alta ya que no son muy biodisponibles en el vegetal crudo y no solo contienen beta carotenos las zanahorias, también los berros, canónigos, lechuga, pimientos rojos, batatas, nabiza, etc.

3º “LA MIEL TIENE MENOS CALORÍAS QUE EL AZÚCAR”

Respuesta: Esta afirmación sí que me ha llamado la atención como ejemplo de demagogia

La miel tiene, dependiendo de los diferentes tipos entre 320 y 340kcal/100g y el azúcar 370Kcal/100g

La diferencia es mínima, si además tenemos en cuenta que en una cucharilla la miel que cabe pesa más que el azúcar que cabe en la misma cucharilla, me parece que decir que tiene menos calorías es sesgar la información porque siempre hay que tener en cuenta la ración de consumo.

Por otro lado, la miel como nutrientes aporta solo azúcar, algo de sodio, potasio, fósforo y calcio, no es que sea una buena fuente de nutrientes, excepto de azúcar. En cuanto a las propiedades medicinales, hay controversia y parecen depender, del tipo de explotación. Eso sí, está buenísima.

El mensaje correcto, puesto que la miel como nutriente contiene fundamentalmente azúcar simple, sería decir que se consuma de forma moderada en vez de azúcar común si se prefiere.

4º”NO SE PIERDE LA VITAMINA C DEJANDO EL ZUMO 12 HORAS DESTAPADO Y A TEMPERATURA AMBIENTE”

Respuesta:

Es cierto que no es tan rápida la degradación como se pensaba y que la vitamina C conserva su acción biológica en la forma oxidada

Pero tanto si se calienta como si se deshidrata, la vitamina C pierde su acción, de modo que supongo que el ambiente en que se hizo no favoreció una cosa ni otra, en otro caso, habría pérdidas.

Por si acaso, no dejéis un zumo 12 horas a temperatura ambiente y destapado, porque la contaminación y posible fermentación según humedad y temperatura ambiente modificaría el color, sabor y probablemente la salubridad haciéndolo poco recomendable para el consumo.

Y, naturalmente, es mejor comer las frutas enteras, así se aprovechan al máximo todos sus componentes, en particular la fibra y al masticar la sensación de saciedad es mayor.

Espero haber resuelto las dudas que os surgieron, si tenéis alguna cuestión más, no dudéis en escribir y la discutiremos.

Hasta pronto.

Yolanda Pontes

 

Continuar leyendo
Visitas: 828 0 Comentarios
Calificar el artículo:
0

Publicado por en en Las cosas claras

Parece mentira, ya ha pasado un año desde que inauguramos el blog, otra Navidad y con ella la familia, los amigos, los recuerdos, los buenos propósitos, y como no, los “excesos en el comer y en el beber” y los “defectos en el mover”.

Sí, ya sé, la mayoría al leer las líneas anteriores habrá dicho, “yo no me paso”, “a mí el turrón no me gusta”, “yo no voy a hacer nada especial”, “si acaso brindar “, “como mucho una copa”, bla, bla, bla, bla, incluso alguno dirá “a mí estas Fiestas no me gustan”, olvidando el espíritu real que encierran. Sea como fuere, cuando terminan las celebraciones, los Reyes Magos, entre otras cosas, me habrán dejado, como de costumbre, unos cuantos kilos de grasa que os habéis dedicado a sumar entre todos y que tenemos que hacer desaparecer cuanto antes para que no se queden ahí afianzados.

Los que me conocéis ya tenéis las “Recomendaciones”, pero no está de más insistir y, si lo tenéis a bien, compartirlas con aquellos a quienes tengáis aprecio.

Continuar leyendo
Visitas: 735 1 Comentario
Calificar el artículo:
0

Publicado por en en Las cosas claras

Hace unos días escribimos un post “tranquilizador” a propósito del informe de la Organización Mundial de la Salud relativo al consumo de carnes rojas y procesadas, sin embargo, seguimos recibiendo consultas al respecto en la farmacia, esto nos hace pensar en dos posibilidades

1-Preguntan los que no han leído

2-No hemos sido suficientemente convincentes y quizás venga bien compartir algunas reflexiones para zanjar este asunto.

Si pensamos en los grupos de alimentos que constituyen la base de nuestra alimentación todos tienen un “lado oscuro” que ha sido y será objeto de crítica e informes desfavorables en cuanto a su consumo.

Pescados y mariscos , aunque ya hablamos de ellos en Pescado ¿sí o no?; recordemos que al proceder de mares y ríos que están contaminados pueden contener metales pesados nocivos para el organismo (mercurio, plomo, cadmio) y otras sustancias tóxicas procedentes del medio industrial como dioxinas, además, también pueden estar parasitados y los procedentes de piscifactorías están alimentados con piensos que también pueden tener contaminantes y aditivos no deseables.

Aves de corral y huevos, también sujetos a contaminación ambiental por dioxinas y otros tóxicos además de la contaminación biológica por salmonella y otros microorganismos, sin olvidar contaminantes y aditivos de los piensos y fármacos utilizados en su producción para mejorar desarrollo o evitar enfermedades.

Lácteos y derivados (leche, yogures, quesos, etc), desde hace algunos años, “los malos de la película”, por su contenido en lactosa y determinadas proteínas, en este sentido ya hablamos de ellos en Lácteos, ¿alimento o veneno?, pero a esto hay que añadir que también pueden tener sustancias tóxicas procedentes de los piensos, del medio ambiente, de los fármacos utilizados en su explotación, etc.

Cereales, derivados (harinas) y legumbres, entre ellos, como no, el trigo, compartiendo honores como “malo de la película” con los lácteos, en esta ocasión el responsable principal, aunque no el único es el gluten, causante de la enfermedad celiaca y otros problemas de salud no relacionados con ella. No quiero olvidarme del almidón, implicado en la resistencia a insulina, origen de la diabetes tipo II y de la famosa “cándida intestinal”. Tampoco quiero dejar de decir que durante el almacén de cereales, frutos secos y especias, si las condiciones de temperatura y humedad no son adecuadas pueden contaminarse por hongos que producen toxinas cancerígenas. En cuanto a las legumbres, contienen sustancias irritantes para el tubo digestivo y un azúcar no digerible, responsable en gran medida de los gases que producen.

Frutas, verduras y hortalizas, por fin, “los buenos de la película”. Lamento deciros que no es oro todo lo que reluce, también podemos encontrar su lado negativo, para empezar, los restos de pesticidas y contaminantes ambientales, muchos de ellos implicados en el desarrollo de diferentes tipos de cáncer, aunque los vegetales procedentes de cultivo biológico tienen cierta ventaja en este aspecto, el ciclo del agua es universal y la contaminación que arrastra afecta a todo lo que hay en la Tierra. Ciertos vegetales como espinacas, acelgas, etc, acumulan nitritos en sus raíces (utilizados en carnes procesadas como conservadores), otros contienen oxalatos relacionados con problemas renales, y el brócoli, “panacea universal “y otras coles de su familia, contiene sustancias azufradas que dificultan la producción de hormonas tiroideas. No quiero olvidarme de las frutas, ciertas proteínas contenidas en ellas son responsables de alergias, afortunadamente se destruyen por calor la mayoría por lo cual los alérgicos podrían tomarlas en compota, aunque también se destruyen en gran medida vitaminas, sobre todo la vitC., además, a pesar de sus múltiples beneficios como alimento (vitaminas, minerales, fibra, otros compuestos bioactivos como polifenoles) si se consumen de forma excesiva suponen un aporte importante de azucares simples.

Así las cosas ¿qué nos queda?

Continuar leyendo
Visitas: 795 0 Comentarios
Calificar el artículo:
0

Las cookies nos permiten ofrecer nuestros servicios. Al utilizar nuestros servicios, aceptas el uso que hacemos de las cookies. Puedes ampliar información en el siguiente enlace Más información.

¿Aceptas el uso de Cookies para este sitio?